Mapa del web: Inicio
 
ALCAÑIZ PDF Imprimir E-Mail

ALCAÑIZ

Escudo Alcañiz

Alcañiz se sitúa al NE de Teruel, en el centro de la extensa comarca al Sur del Ebro, a la que se le denomina como Tierra Baja o Bajo Aragón. Es cabeza de partido judicial, de él dependen 60 municipios. A 381m de altura, el río Guadalope  riega su ancho término y  envuelve el viejo núcleo urbano. De entre todos los pueblos que forman la “Ruta del Tambor y el Bombo”, es el núcleo más grande y habitado.


Rica en Historia y arte, fue reconquistada por Alfonso I el Batallador; allí Pedro IV de Aragón firmó un pacto con Enrique II de Castilla, y también fue escenario de las primeras deliberaciones tras la muerte de Martín el Humano. Durante la guerra de Sucesión se sometió sin lucha a Felipe V.

Vista del Castillo Calatravo desde la carretera de Castelseras

Su colegiata, con destacada fachada barroca, conserva todavía  el antiguo campanario gótico. En la misma plaza, formando un espectacular conjunto arquitectónico, está el Ayuntamiento con su fachada Renacentista, unido al porche gótico de la Lonja. Su castillo calatravo conserva la capilla románica, la torre del homenaje y pinturas murales del siglo XIV, así como numerosas edificaciones

Vista general Alcañiz


Los alcañizanos en Semana Santa visten túnica y tercerol plisado de color azul celeste, distinto del morado que llevan los pueblos que pertenecieron a su antiguo partido judicial. Además, cabe destacar la ausencia del bombo en sus rondas y procesiones, y finalmente, la inexistencia del acto que da comienzo al mítico estruendo en todos los pueblos de La Ruta: ”Romper la Hora”.

El  Juves Santo tiene lugar el desfile de la “Hermandad del Silencio” con los pasos de “Cristo Crucificado” y “Nuestra Señora de las Lágrimas”, acompañados en riguroso silencio por los hermanos de túnica negra y capirote blanco, sones de tambores que redoblan tristemente,  y los penitentes.

El Viernes Santo hacia el medio día, todos los vecinos salen de sus casas tocando el tambor, y se acercan paulatinamente a la plaza sin cesar de palillear mientras se tensan las pieles de los tambores en la magnífica plaza. Sobre la una del mediodía, saldrá la procesión del “Pregón”. Entonces los tamborileros forman dos largas filas acompañando por las calles de la ciudad a imágenes, devotos, cirios  etc, para dar a conocer a todos la muerte de Nuestro Señor, y llamar a todos los fieles para acudir a los actos religiosos.

Por la tarde, se celebra la procesión de la Soledad, cuando el caer de la tarde, las luces que iluminan los pasos, y el sonido envolvente de los tambores crean una atmósfera donde se respira devoción, tristeza y la protesta de la tierra por la barbarie. Los tambores se desbordarán durante toda la noche con un ruido acompasado semejante  a un terremoto continuo.

El Sábado Santo por la mañana  desfilan todos los pasos junto con la “Hermandad del Santo Entierro” acompañados por el estruendo de sus tambores; es una hermosa procesión en la que se ven figuras bíblicas, hebreos, guardias romanos y mujeres ataviadas con el traje regional portando las “tortas benditas” donadas por el Prior y los mayordomos. Al llegar a la Plaza de España se celebra la ceremonia de “Sellar el Sepulcro”; un hebreo enseña los sellos, mientras que el capitán romano vigila espada en alto. Entre el fragor de los tambores los pasos adoran a Cristo muerto y sepultado. Aquí finaliza el protagonismo de los tambores, que serán recogidos y destensados para aguardar en sus fundas hasta el próximo año.

El Domingo de Resurrección, por la mañana, tiene lugar en la Plaza de España el encuentro glorioso del Señor resucitado con su madre. La Virgen es traída en una peana cubierta con una gran bola a modo de granada, que se abre ante Jesús resucitado dejando volar numerosas palomas. A esta procesión se la denomina la de “las Palometas”.